Por experiencia propia los americanos saben poco o casi nada de cómo funciona la política y la realidad social en América Latina, pero Michael Reid, el autor de este libro, es la excepción a la regla. No solo conoce nuestra región de manera cercana, si no que te lo explica en un lenguaje que hasta alguien como yo, que tiene una aversión declarada a la política, lo ha disfrutado y sobretodo entendido.

Esto no es literatura, así que no es que te voy a arruinar el final, pero si es lectura seria que merece que te sientes unos 10 a 15 minutos diarios a leer un poco y digieras todo lo que ha estado pasando en nuestros países hermanos y en nuestro país y ni enterados estábamos.

Reid ha hecho una investigación exhaustiva, y como buen periodista, te brinda todas sus fuentes y recursos para respaldar toda la información que expone. No conozco muchos países en Sudamérica (¡qué vergüenza me da admitirlo!), pero la forma en que describe Perú es tan exacta y precisa que sientes que un peruano escribió esto.

El libro está compuesto por 13 capítulos donde Reid cubre los inicios de América Latina, hasta cerca de 2018 en nuestro lado del mundo. Los temas de los que habla van desde por qué el populismo es tan común entre los votantes latinoamericanos, hasta por qué el resto de continentes deberían darle a América Latina su respectivo lugar en la mesa para discutir temas importantes.

Todos esos post its, son las partes que me gustaron.

Pequeños datos que me gustaron

Reid es muy preciso al decir que «un síntoma del mal funcionamiento de la ley y sus instituciones es la economía informal en América Latina», y hoy, en plena pandemia, lo estamos pagando caro. Michael también hace una comparación entre los costeños, quienes «tienden a ser más abiertos, de mentalidad comercial y racialmente mulatos», mientras que los habitantes de las montañas «son más conservadores e indígenas».

Reid cita a Julio Cotler, sociólogo peruano, para reafirmar algo que sigue vigente, «desde su creación, el APRA ha sido un estudio de contradicciones». Cuando hablamos de crecimiento, en América Latina, las herramientas fueron incrementos salariales insostenibles y la impresión de dinero para cubrir los subsidios y las pérdidas de las empresas estatales.

Venezuela no siempre la pasó mal, en 1970 el ingreso per cápita era el más alto de América Latina. Chávez, el hombre que probablemente destruyó Venezuela, es descrito por Reid como alguien que «siempre se consideró a sí mismo como un hombre predestinado, típico mestizo venezolano de ascendencia mixta africana, indígena y europea».

Chile ha tenido buenas épocas, Reid considera que su extraordinario éxito se basó en 3 factores: Buenas políticas, políticas basadas en consenso político y por último, instituciones relativamente sólidas. Mientras disfrutamos el éxito de Chile, pasemos a ver qué pasó en Brasil. Una mañana de junio del 2015 el caso Odebrecht se volvió protagonista de la política latinoamericana.

El libro está lleno de datos curiosos, análisis profundos e información relevante, y no puedo decirte todo, solo motivarte a leer el libro. Reid ha incluido mapas de los países mencionados, también un glosario por si no conoces algunos términos o palabras que utiliza, y por último, ha detallado sus fuentes, para respaldar lo dicho y para darnos más conocimientos sobre América Latina.

Me encanta como describe parte del área donde trabajo 🙂

El libro ha juzgado a América Latina como la mayoría de países lo hacen, pero el libro también ha hablado de las bondades y crecimiento de nuestra región, como muy pocos estados lo hacen. Quiero cerrar este artículo con la misma frase con la que Reid termina el libro. Citando a Juan Bautista Alberdi, constitucionalista y liberal argentino «las naciones, como los hombres, no tienen alas; hacen sus viajes a pie, paso por paso«.

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