Si durante esta cuarentena no hemos aprendido a valorar ciertos personajes de la sociedad, entonces realmente nos merecemos una extensión del tiempo en casa. Los médicos, los profesores, el personal de limpieza, los policías y algunos más, son esos héroes que han estado en la sombra muchísimo tiempo, y que hoy, se llevan nuestros aplausos, y curiosamente, también nuestras críticas, porque obviamente desde la comodidad de nuestro sofá, es más fácil opinar sobre lo que se debería estar haciendo.

Podría hablarte ilimitadamente sobre ellos, pero en realidad tiene más peso lo que tú hayas razonado en este tiempo. Hoy te voy hablar de 3 de ellos, porque han sido una constante en distintas etapas de mi vida, porque los estamos juzgando a diario sin entender sus luchas, porque necesitan nuestro apoyo y comprensión. Para los que no mencionaré pero que hoy juegan un rol importante para mantener al Perú vigente, ¡Gracias!

«Proosooraaaa, ¿y la tarea?

Empecemos por los docentes, porque en cierta manera, soy parte de este grupo, aunque no le llego a los talones a muchos de ellos. Cuando trabajas en una oficina de 9am a 6pm, y tienes una reunión a las 4pm, normalmente te tomas parte de esa mañana para preparar los detalles, quizá cortas un poco tu almuerzo para tener todo listo, y ya si era mucho estrés, avanzaste algo en casa la noche anterior, aún así, te pagaron por prepararte para esa reunión.

Cuando un docente tiene clase de 4pm a 6pm, se toma un día (como mínimo) para preparar esa clase y afinar detalles, y déjame decirte que ninguna institución educativa le paga al profesor por esas horas. Al docente le pagan por hora dictada, y nadie toma en consideración el tiempo que le tomó preparar todo eso. Tampoco le pagan por corregir tareas ni preparar los exámenes. Mucho menos por atender las consultas de los alumnos/padres dentro/fuera del horario académico

Si estamos migrando a la educación virtual, ¿Debería haber un descuento de las pensiones? Definitivamente, pero al mismo tiempo, debería proponerse un aumento a la remuneración de los docentes que ahora deben usar materiales y equipos que ellos mismos deben conseguir, muy aparte que toda la estrategia educativa que tenían debe cambiar. Si aún no has entendido esto, mereces más tiempo en cuarentena.

Una manzana al día mantiene alejado al médico

¿Tienes idea de lo que cuesta (financiera y mentalmente) estudiar medicina? Un montón, con todas sus letras. Mi tío es el mejor doctor que conozco, y escuchar de su lucha diaria cuando le toca ir al hospital me pone ansiosa pero también me llena de orgullo. Este hombre podría decir que no, pero está en la primera línea ayudando al Perú.

Si una manzana nos mantuviera a salvo de esta pandemia, ya me verías a mi comiendo hasta la chilena que es un toque ácida, pero la verdad es otra, hoy nuestras vidas dependen de dos factores: de cuan prudentes seamos respecto al salir o no de casa, y de los de bata blanca que están trabajando hasta el cansancio para encontrar la forma de mantenernos vivos.

Si está en tus posibilidades el dotar a un personal médico de equipos de limpieza/seguridad, hazlo, sin roche, te lo van a agradecer. Si estás buscando cómo aligerarles la carga un poquito, quédate en casa, motiva a tu familia y amigos a que salgan lo menos posible. Hay muchísimos médicos mal pagados en el país, hay otros que ni contrato tienen, y aún así están yendo a diario a jugársela por nosotros. Seamos agradecidos.

Acción y valor

Dada mi limitada paciencia y mi excesiva pereza no podría unirme a las fuerzas armadas, pero existen hombres y mujeres que por distintos motivos se enlistaron, y probablemente al hacerlo no tenían pensado tener que defender al país de un enemigo invisible pero poderoso.

Hemos visto casos de militares abusivos que han resonado por todo el país, no he visto la misma indignación cuando el que cometió el abuso fue un civil, algo para meditar, ¿no? A la policía se le respeta fue algo que me enseñaron cuando estaba en el cole, y a pesar de la fama que algunos puedan tener, yo obedezco, fin de la película.

Seamos comprensivos con nuestras fuerzas armadas y nuestros policías, muchos de ellos quisieran estar en sus casas cuidando a los suyos, pero tienen que cumplir con su compromiso de servirle a la patria. Ninguno de ellos se enlistó para tener que llevarte de la manito a tu casa, y aún así lo están haciendo. Si vas de camino/de regreso de la tienda, invítales una botella de agua, unas galletas, no tiene nada de divertido andar patrullando las calles asegurándose que todos estén en casa.


Hay mucha gente detrás de bambalinas apoyando a los que mencioné anteriormente, también son héroes de esta crisis mundial y merecen nuestro respeto y agradecimiento. Yo estoy en mi esquina colaborando con la enseñanza, quedándome en casa y comiendo mi manzana a diario. Y tú, ¿qué estás haciendo? Porfa, quédate en casa.

Cerrar menú